Un ruido en el cielorraso a la noche, una bolsa mordida, excrementos detrás de la heladera o en el depósito. Las ratas y los ratones se mueven sobre todo de noche: según el programa de manejo de plagas de la Universidad de California (UC IPM), salvo en infestaciones serias la gente rara vez ve ratas, pero sus rastros son fáciles de detectar. Y cuanto antes se actúa, con menos trabajo se controlan.
Señales de que hay roedores
- Excrementos cerca de donde se guarda o se prepara comida: alacenas, depósitos y alrededor del plato o la bolsa de alimento de las mascotas.
- Marcas de dientes en cajas, bolsas, maderas o cables. Las de rata son más anchas, de unos 4 mm; las de ratón parecen raspones finos, de unos 2 mm.
- Ruidos en el cielorraso, el entretecho o dentro de las paredes, sobre todo de noche.
- Manchas oscuras en paredes, vigas y caños por donde pasan siempre: las deja el roce del pelaje.
- Nidos hechos con papel, tela u otro material triturado, detrás de cajas, en cajones o en rincones del garaje.
- Huellas en superficies con polvo y un olor fuerte y persistente, que puede aparecer en infestaciones numerosas o que llevan tiempo.
Rata o ratón: por qué importa saber cuál es
El tipo de roedor cambia por dónde entra y dónde conviene buscarlo. UC IPM describe tres que conviven con la gente:
- Rata parda o de alcantarilla: robusta, cava madrigueras junto a los cimientos y debajo de escombros o pilas de leña. Adentro se queda en sótanos y plantas bajas. Es buena nadadora y puede entrar por la cloaca, el inodoro o un desagüe roto.
- Rata de los techos: más chica y ágil, con la cola más larga que el cuerpo. Trepa muy bien, se mueve por cables y medianeras, y anida arriba: entretechos, cielorrasos, paredes huecas y alacenas.
- Ratón: chico, trepa cualquier pared rugosa y pasa por aberturas de unos 6 mm.
Las ratas, además, desconfían de lo nuevo: pueden evitar trampas y cebos durante días o incluso semanas después de colocados. Por eso la ubicación y el seguimiento pesan tanto como el producto.
Por dónde entran
Según UC IPM, un ratón pasa por una abertura de unos 6 mm, y una rata joven, por debajo de una puerta con una luz de apenas 13 mm; si la puerta es de madera, puede roerla para agrandar el hueco. Conviene revisar:
- Los pasos de caños de agua, gas y cloaca, y de cables, en paredes y pisos.
- Rejillas de ventilación y ventilaciones de baños y cocinas.
- Los bajos de las puertas, sobre todo las que dan al patio, a la calle o al depósito.
- Rejillas de piso y desagües rotos o sin tapa.
- Ramas, enredaderas y cables que llegan al techo o a una ventana.
Cómo cerrar accesos con materiales que no puedan roer
Para UC IPM, cerrar los accesos es la estrategia de control más duradera. Si querés impedir también el ingreso de ratones, revisá las aberturas de unos 6 mm en adelante: una protección pensada sólo para ratas puede dejarles paso.
- Materiales resistentes: chapa y cemento o mortero alrededor de caños y cables. En rejillas y ventilaciones, usá malla metálica resistente con aberturas menores de 6 mm, bien fijada y sin huecos en los bordes. Una malla de 13 mm no alcanza para excluir ratones. La lana de acero puede servir como tapón provisorio, pero se oxida.
- No sirven: espuma de poliuretano, plástico, goma, madera ni selladores comunes, porque los roen. Tampoco el tejido de gallinero: los roedores pasan entre los alambres.
- Puertas: que cierren bien y queden selladas en el umbral. Si las roen, se puede cubrir el borde con chapa. Los burletes comunes muchas veces no alcanzan.
- Afuera: podá las ramas que quedan cerca del techo, raleá la vegetación densa pegada a la casa, sacá las enredaderas de paredes y cercos, y guardá leña, maderas y cajones ordenados y separados del piso.
Adentro, lo que más ayuda es quitarles comida y refugio: basura en recipientes con tapa y sin restos de grasa, alimento de mascotas guardado y no a la intemperie durante la noche, y patios sin escombros ni basura acumulada.
Y un aviso: según UC IPM, hay poca evidencia de que los aparatos de ultrasonido, magnéticos o de vibración saquen a ratas o ratones ya instalados.
En el comercio: depósito, cocina y mercadería
En locales gastronómicos, almacenes y depósitos, los ratones muchas veces llegan dentro de la mercadería envasada o en los vehículos de reparto, según la ficha de UC IPM sobre el ratón doméstico. Por eso conviene:
- Revisar la mercadería al recibirla, antes de entrarla al depósito.
- Guardar cajas, cajones y materiales ordenados y separados del piso, para que no haya refugios y los rastros se vean.
- Mantener los contenedores de residuos tapados y limpios, también por fuera.
- Revisar con frecuencia los rincones del depósito, detrás de las heladeras y debajo de las estanterías.
Una vez controlada la actividad, podés pasar a un mantenimiento mensual para una plaga, con una visita preventiva por mes. Si ya tenés un plan para otra plaga y necesitás sumar roedores, ese servicio se cotiza aparte.
Cómo limpiar los rastros y cuándo llamar a un profesional
Los roedores pueden transmitir enfermedades, como la leptospirosis: según el Ministerio de Salud de la Nación, la bacteria puede estar en la orina de roedores y otros animales, y se contagia por contacto con esa orina o con agua y ambientes contaminados.
Para retirar rastros en superficies duras, seguí estas precauciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC):
- En ambientes que estuvieron cerrados, abrí puertas y ventanas durante 30 minutos y salí mientras se ventilan.
- Usá guantes de goma o plástico. No barras ni aspires orina, excrementos o nidos: podés levantar polvo contaminado.
- Mojá bien los rastros con un desinfectante adecuado para la superficie y respetá sus instrucciones. Dejalo actuar cinco minutos o el tiempo indicado en la etiqueta antes de retirarlos.
- Recogé los restos con papel absorbente y tiralos en un recipiente con tapa. Después, desinfectá la superficie con un trapo o una mopa.
- Lavá los guantes antes de sacártelos y luego lavate las manos. Si la contaminación es abundante o hay roedores muertos, pedí ayuda para evaluar la limpieza y el retiro.
Conviene pedir ayuda profesional si las señales se repiten, si hay ruidos en cielorrasos o paredes, si no das con el acceso o si hay mercadería en juego. En el servicio de control de roedores de Protegel, el técnico revisa la actividad y los posibles accesos, ubica estaciones cebaderas y trampas según lo que observa, y revisa la evolución en las visitas previstas.
El retiro de roedores está incluido en el servicio. Cada visita tiene su valor, que se detalla en el presupuesto. Protegel no realiza el sellado de accesos: el técnico te indica qué puntos conviene corregir y esos trabajos deben resolverse por separado. Si hay chicos o mascotas, avisalo y seguí las indicaciones sobre los elementos instalados.
Atendemos casas, edificios y comercios; mirá la cobertura de control de plagas en Capital Federal y de desratización en Zona Sur.
Si reconociste alguna de estas señales, llamanos al (011) 5365-8705 para pedir un presupuesto sin cargo. También podés consultar cómo se cotiza el servicio.